EL AMOR NO DEBE NACER EN LA ARENA DE LOS SENTIMIENTOS QUE VAN Y VIENEN, SINO EN LA ROCA DEL AMOR VERDADERO, EL AMOR QUE VIENE DE DIOS

(Papa Francisco)

domingo, 19 de octubre de 2014

HOY... CELEBRAMOS

DÍA DEL DOMUND
BEATIFICACIÓN DE PABLO VI



Este domingo tercero de octubre es  especialmente intenso par la vida de la Iglesia, pues se van a celebrar simultáneamente dos acontecimientos: por una parte la celebración del día del DOMUND, como viene siendo habitual en los últimos  decenios. Por otro lado, la Iglesia tendrá una nuevo beato: Pablo VI, nacido como Giovanni Baptista Montini, el Papa que cerró el Concilio Vaticano II y que durante quince años de papado trabajó arduamente en favor de la Iglesia y su renovación.

ORACIÓN POR EL DOMUND

Virgen y Madre María,
ayúdanos a decir nuestro "sí"
ante la urgencia, más imperiosa que nunca,
de hacer resonar la Buena Noticia de Jesús
Intercede por la Iglesia,
para que nunca se encierre ni se detenga
en su pasión por la actividad misionera.
Ayúdanos a resplandecer,
en el testimonio de la comunión,
de la fraternidad y la solidaridad,
de la fe ardiente y generosa,
de la justicia y el amor a los pobres,
para que la alegría del Evangelio
llegue hasta los confines dela tierra
y ninguna periferia se prive de su luz.
madre del Evangelio viviente,
manantial de alegría para los pequeños,
ruega por nosotros. Amén

ORACIÓN POR LA PAZ DEL PAPA PABLO VI

Señor, Dios de la Paz, tú que creaste a los hombres 
para ser herederos de tu gloria.
Te bendecimos y agradecemos porque nos enviaste
a Jesús, tu Hijo amado.
Tu hiciste de Él, en el misterio de su pascua,
el realizador de nuestra salvación,
la fuente de toda paz, el lazo de toda fraternidad.
Te agradecemos por los deseos, esfuerzos y 
realizaciones que tu Espíritu de paz suscitó
en nuestros días, para sustituir el odio por amor,
la desconfianza por la comprensión,
la indiferencia por la solidaridad.
Abre más todavía nuestro espíritu y nuestro corazón
para las exigencias concretas del amor 
a todos nuestros hermanos,
para que seamos cada vez, artífices de la PAZ.
Acuérdate, oh Padre, de los que luchan y mueren por 
le nacimiento de un mundo más fraterno.
Que para los hombres de todas la razas y lenguas venga tu Reino
de Justicia, Paz y Amor.
Amén.


sábado, 18 de octubre de 2014

HOY... APRENDEMOS

CONOCER EL ÉBOLA



Es una enfermedad grave, con una alta tasa de letalidad. La enfermedad afecta a los humanos y algunos animales (monos, gorilas y chimpancés). No existe un tratamiento aprobado específico ni vacuna disponible.   
Este nombre proviene del río Ébola (en la República Democrática del Congo, antiguo Zaire), donde fue identificado por primera vez en 1976 durante una epidemia con alta mortalidad. 
El brote actual del virus del Ébola comenzó a fines del 2013 y actualmente está afectando a los países africanos de Guinea, Liberia, Sierra Leona, Nigeria y Senegal. La potencial vía de introducción del virus del Ébola en otro país es el ingreso de viajeros afectados. 
¿Cómo se transmite?
El virus se propaga mediante la transmisión de persona a persona, por contacto directo de las mucosas (piel que recubre la nariz, la boca y los genitales) o una lastimadura en la piel con la sangre u otros fluidos corporales (heces, orina, saliva, semen) de personas infectadas con síntomas. 
La infección también puede ocurrir si la piel lesionada o las membranas mucosas de una persona sana entran en contacto con ropa sucia, ropa de cama o agujas usadas contaminadas con fluidos de un paciente con Ébola. 
Los varones que se han recuperado de la enfermedad aún pueden transmitir el virus a través de su semen hasta 7 semanas después de la recuperación. Por esta razón, es importante que se eviten las relaciones sexuales o utilicen preservativo durante al menos 7 semanas después de la recuperación. 
Además, la enfermedad se puede transmitir por el contacto con los fluidos corporales de animales infectados (monos). 
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de esta enfermedad son: fiebre (mayor a 38°), dolor muscular, de cabeza y garganta y debilidad. Luego se pueden presentar vómitos, diarrea, sarpullido, fallo renal y hepático y hemorragia masiva interna y externa. 
El periodo de incubación (el intervalo desde la infección a la aparición de los síntomas) oscila entre 2 y 21 días. Los pacientes contagian desde el momento en que empiezan a manifestarse los síntomas, no durante el periodo de incubación. 
¿Cómo se puede prevenir?
No hay una vacuna o medicamento para prevenir la infección por el virus del Ébola o la enfermedad. La única forma de prevenirla en caso de tener que viajar a la región afectada es adoptando los siguientes recaudos:

- No entrar en contacto con fluidos corporales (sangre, sudor, saliva, etc.) de personas o animales infectados.
- No manipular objetos cortantes (como agujas) y elementos personales que puedan estar contaminados con ellos.
- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón. 
¿Cuándo se considera un caso sospechoso de Ébola?
Todo paciente que haya presentado fiebre (mayor a 38°C) y alguno de los siguientes antecedentes epidemiológicos:

- Contacto con caso confirmado de Ébola en los 21 días anteriores a la aparición de síntomas.
- Antecedente de viaje a regiones con circulación confirmada de virus del Ébola durante los 21 días previos a la aparición de síntomas.
- Contacto directo con muestras de laboratorio recolectadas de casos sospechosos de enfermedad por virus del Ébola durante los 21 días previos a la aparición de los síntomas.
- Si en el último mes viajó o estuvo en contacto con personas que viajaron a zonas de África Occidental y presenta: fiebre (mayor a 38º C); dolor muscular; dolor de cabeza y de garganta; vómitos y diarrea.


La enfermedad por el virus del Ébola no es respiratoria como la gripe o influenza, por lo que no se transmite por el aire. El Ébola no es una enfermedad diarreica vinculada con los alimentos. Sin embargo, en caso de viajar a un país afectado, evitar el consumo de carne cruda o mal cocida de animales salvajes.

viernes, 17 de octubre de 2014

HOY...

LOS CARISMAS DE LA IGLESIA



1) Para saber
En la primera Audiencia general de octubre, el Papa Francisco meditó sobre los carismas en la Iglesia y explicó que estos dones de Dios, del Espíritu Santo, son dados a la Iglesia para que estén al servicio de toda la comunidad, sin que existan celos o envidias.

El Señor ha colmado a la Iglesia con muchos dones del Espíritu Santo. Y dentro de estos dones, unos son preciosos para la edificación y el camino de la comunidad cristiana: se trata de los carismas. Pero el Papa se preguntaba, ¿qué es exactamente un carisma? ¿Cómo podemos reconocerlo y recibirlo? ¿El hecho de que en la Iglesia haya a diversidad y multiplicidad de carismas debe ser visto en sentido positivo o es un problema?

En el lenguaje común, cuando se habla de “carisma” se entiende una habilidad natural. Por ejemplo, cuando se dice “esta persona tiene un especial carisma para enseñar”. Es un talento que tiene.

En la perspectiva cristiana, el carisma es mucho más, pues es una gracia, un don prodigado por Dios Padre, a través la acción del Espíritu Santo. Ese don es dado a alguien no porque sea más bueno que los otros o porque se lo haya merecido: es un regalo que Dios le hace para que, con la misma gratuidad y el mismo amor, lo ponga al servicio y para el bien de todos.

2) Para pensar
En la misma Audiencia, el Papa saludó a los peregrinos que habían acudido días antes a la beatificación en Madrid de Álvaro del Portillo, sucesor de San José María Escrivá, fundador del Opus Dei. Ahí les invitó a acudir a la intercesión y al ejemplo del nuevo beato, para que les ayudara a responder con generosidad a la llamada de Dios a la santidad y al apostolado en la vida ordinaria al servicio de la Iglesia y de la humanidad entera.

Precisamente el nuevo beato Álvaro, invitaba a poner nuestras cualidades al servicio del Señor, siguiendo el ejemplo de san José María, quien en su juventud, se planteó en su vida dos caminos: el primero, seguir los estudios de Derecho, ganar una cátedra, sobresalir entre sus colegas progresando en el saber; o el segundo, conformarse con un saber conveniente, mas no ignorante, sin figurar, poniéndose al servicio de Dios. Eligió el segundo camino. Ahora se pueden ver los frutos abundantísimos de santidad que Dios ha suscitado gracias a su entrega.

3) Para vivir
Dios da cualidades, pero esos carismas no son para uno mismo, sino para que estén al servicio de toda la comunidad.

El Papa nos invita a preguntarnos: “¿hay algún carisma que el Señor ha hecho nacer en mí? ¿Vivo con generosidad este don, poniéndolo al servicio de todos o lo descuido? O quizás ¿se transforma para mí en motivo de orgullo?

Saber que existen muchos carismas diferentes, no debe ser visto como un motivo de confusión o malestar: son regalos que Dios hace, para que pueda crecer la Iglesia de forma armoniosa, en la fe y en su amor: “¡Qué cosa tan bella! Tantos dones diferentes, porque somos todos hijos de Dios y todos amados en un modo único”.


En la comunidad cristiana nosotros necesitamos los unos de los otros, y todo don recibido se actúa plenamente cuando es compartido con los hermanos, por el bien de todos. ¡Esta es la Iglesia!

Pbro. José Martínez Colín

jueves, 16 de octubre de 2014

HOY... RECORDAMOS

AÑO TERESIANO



Ayer, festividad de Santa Teresa de Jesús, dió comienzo un año especial pues el próximo   2015 se conmemorará el quinto centenario de su nacimiento en Avila. Muchos son los datos y conocimiento que tenemos sobre esta gran mujer, que fue pionera en muchos campos. Una de las mayores incógnitas era de donde sacaba esa fuerza que le permitió realizar todo lo que realizó. Quizá la respuesta esté en sus propias palabras:


NADA TE TURBE
NADA TE ESPANTE
TODO SE PASA
DIOS NO SE MUDA
LA PACIENCIA 
TODO LO ALCANZA
QUIÉN A DIOS TIENE
NADA LE FALTA




miércoles, 15 de octubre de 2014

HOY...

EL ROSARIO



Hemos comenzado Octubre y lo celebramos como el mes del Rosario. Muchos lo saben, otros no. Rezar el Rosario para algunas personas es un tiempo desperdiciado en una letanía de repetidas oraciones, que en la gran mayoría, están dichas de una manera distraída y maquinalmente.

Pero no es así. El hecho de ponernos a rezarle ya es un acto de amor a la Madre de Dios. Es una súplica constante y repetida para pedir perdón y rogarle por nosotros y por todo el género humano en el presente y también en la hora de la muerte.

Rezar el Rosario es meditar en los Misterios de la Vida de Cristo, de suerte que el Rosario es una especie de resumen del Evangelio, un recuerdo de la Vida, los sufrimientos y glorificación del Señor, siempre acompañado de los momentos de grandeza de la Santísima Virgen, su Madre; siendo así una síntesis de su obra Redentora.

Así son los Misterios del Rosario y para completarlos mejor, el Papa San Juan Pablo II intercaló para los días jueves los Misterios llamados Luminosos. Estos son los pasos de Jesús en la Tierra como Luz del mundo.

Rezar el Rosario es un método fácil y adaptable a toda clase de personas, aún las menos instruidas y una excelente manera de ejercitar los actos más sublimes de fe y contemplación.

El Padrenuestro con el que se empieza cada Misterio es la oración que Cristo nos enseñó y quienes lo han penetrado a fondo no pueden cansarse de repetirlo.

En cuanto el Avemaría, toda ella está centrada en el Misterio de la Encarnación y es la oración más apropiada para honrar dicho Misterio. Aunque en el Avemaría hablamos directamente a la Santísima Virgen e invocamos su intercesión, esa oración es sobre todo una alabanza y una acción de gracias a su Hijo por la infinita misericordia que nos mostró al encarnarse en Ella y hacerse hombre para su Misión redentora.

La Santísima Virgen en sus repetidas apariciones, siempre ha sido la súplica más importante que en sus mensajes nos ha dado. Ella nos ha pedido que recemos el Rosario. Ella nos lo pide insistentemente porque tiene su rezo un gran valor. Quiere que repitamos una y otra vez la súplica, la alabanza con la esperanza puesta en su gran amor por toda la Humanidad.

Tal vez, por lo repetitivo del rezo, como decía Santa Teresa, la "loca de la casa", nuestra mente, se nos vaya de aquí para allá en pertinaz distracción, pero aun así nuestro corazón y nuestra voluntad está puesto a los pies de la Madre de Dios, y esas Avemarías son como el incienso que sube en oscilantes volutas hasta el corazón de nuestra Madre la Virgen Santísima.

Nuestro mundo se está olvidando de rezar. Tenemos fe, creemos en Dios pero no hablamos con Él. El mundo actual, ahora más que nunca, necesita de muchos Rosarios.


Hagamos un alto en nuestro diario vivir. Quince minutos tan solo... y con seguridad que el mundo y "nuestro mundo" será mejor.  

martes, 14 de octubre de 2014

HOY...

NO  CONOCEMOS NADA



Isaac Newton, calificado como el científico más grande de todos los tiempos, y su obra como la culminación de la Revolución Científica, afirmó: “Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano”. Otro sabio muy estudioso dejó esta inscripción en su tumba: “He aprendido al menos a no ignorar mi propia ignorancia”.

En cierta ocasión un príncipe oriental, quiso dar una lección inolvidable a sus súbditos. Presentó ante la multitud reunida un enorme elefante. Aparecieron luego unos ciegos que, sin conocer la presencia del animal, fueron conducidos a tocarlo en diversas partes del cuerpo. Luego el príncipe preguntó a cada uno qué había palpado. El que había tocado las piernas dijo que era el tronco arrugado de un árbol. El que había tocado la trompa, una gruesa rama nudosa. El que había tocado la cola, una serpiente desconocida. Y así por el estilo. Se pusieron a discutir entre sí, pero el monarca los interrumpió, diciendo: Lo sucedido aquí les hace ver que de las grandes cosas conocemos muy poco y erróneamente, y de Dios…  casi nada.


Dios es infinitamente más grande que la creación que sacó de la nada. Para conocer algo, la mente sube a él observando el mundo sensible que nos rodea. Poco a poco descubrimos sus perfecciones: es eterno, inmutable, santo, bondadoso, sapientísimo, grande y poderoso, autor de maravillas… Los místicos llegan a él por el amor. Pero es inagotable.