EL AMOR NO DEBE NACER EN LA ARENA DE LOS SENTIMIENTOS QUE VAN Y VIENEN, SINO EN LA ROCA DEL AMOR VERDADERO, EL AMOR QUE VIENE DE DIOS

(Papa Francisco)

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lunes, 23 de diciembre de 2013

HOY...

LA ALEGRÍA DE SERVIR


Hoy ofrecemos un texto de la poetisa chilena Gabriela Mistral, que obtuvo hace años el premio Nobel de literatura, cuando no era sino una humilde maestra de zona rural. Sus reflexiones sobre la alegría y el valor de servir a los demás son de una belleza clásica.

Toda la naturaleza es un anhelo de servicio. Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco. Donde hay un árbol que plantar, plántalo tú; donde hay un error que enmendar, enmiéndalo tú; donde hay un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú. Sé tú el que aparte la piedra del camino, el odio entre dos corazones y los obstáculos de un problema. Hay la alegría de ser sano y la de ser justo; pero hay, sobre todo, la hermosa, la inmensa alegría de servir. Qué triste sería el mundo si todo en él estuviera hecho, si no hubiera un rosal que plantar, una empresa que emprender. Que no te llamen solamente los trabajos fáciles. ¡Es tan bello hacer lo que otros esquivan! Pero no caigas en el error de que sólo se hace mérito con los grandes trabajos; hay pequeños servicios que son buenos servicios: adornar una mesa, ordenar unos libros, peinar una niña. Aquel que critica, es el que destruye, tú sé el que sirve. El servir no es tarea sólo de seres inferiores. Dios, que da el fruto y la luz, sirve. Pudiera llamársele así: “El que sirve”. Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada día. ¿Serviste hoy? ¿A quién? ¿Al árbol, a tu amigo, o a tu madre?


Servir no es tarea de seres de inferior categoría. Al contrario, Dios el creador del universo, es en realidad el modelo y prototipo del verdadero servidor. El Sumo Pontífice fue llamado por la tradición católica “Siervo de los siervos de Dios”. Y Jesús dijo “No he venido para ser servido, sino para servir”. Que esta bellísima página te motive a orientar tu vida. 

lunes, 25 de marzo de 2013

HOY HABLAMOS DE...

LA ALEGRÍA DE SER CRISTIANOS


En la homilía de ayer en una abarrotada Plaza de San Pedro, el Santo Padre Francisco alentó  a los cristianos " a ser hombres y mujeres alegres, que nadie os robe la esperanza. No os  dejéis vencer por el desánimo". Que grandes palabras. 
Los cristianos estamos alegres porque tenemos un bien que hemos recibido gratuitamente y queremos compartirlo. Nuestro bien es Jesucristo y nos lleva al Amor. Nuestra alegría es la alegría del Amor, de amar y ser amados, de que nuestro Amor proviene de Dios, ni más ni menos. Dios nos ama. Porque le da la gana, sin más. No somos cristianos por ser alegres, estamos alegres por ser cristianos. Si entendemos esto, si hacemos las cosas diarias y rutinarias de nuestra existencia con este bagaje, ¡cómo cambiarán las cosas! Si asistimos a la Eucaristía con la alegría del encuentro con la Palabra de Dios, si expresamos nuestra alegría en las celebraciones, cuidándolas, respetándolas, sabiendo lo que significan y lo que aportan, con alegría, con esperanza, entender que la Alegría del cristiano es nuestra vida ordinaria, guiada por Cristo en cada acto y cada momento. En muchas ocasiones se nos tacha a los cristianos y, muy especialmente a los católicos, de ser sombríos, indecisos, tristes. En nuestras palabras y en nuestras acciones. Pues bien, es hora de  acabar ya con esta visión, es hora de  vivir con alegría, ser testigos de la luz, en un mundo que parece dirigirse hacia el caos, debemos tener la luz de la Alegría,  la luz del Amor, la luz de la presencia de Cristo en nuestras vidas.
Por habernos recordado todo esto.  

¡GRACIAS SANTO PADRE FRANCISCO!