EL AMOR NO DEBE NACER EN LA ARENA DE LOS SENTIMIENTOS QUE VAN Y VIENEN, SINO EN LA ROCA DEL AMOR VERDADERO, EL AMOR QUE VIENE DE DIOS

(Papa Francisco)

sábado, 14 de febrero de 2015

HOY... SAN VALENTÍN

¿ QUÉ ES EL AMOR ?



No hay dificultad por muy grande que sea, que el amor no la supere. No hay puerta por muy cerrada que esté, que el amor no la abra, tendiendo puentes sobre ellas. No hay muro por muy alto que sea, que el amor no lo derrumbe. No importa cuán serio sea un problema, cuán desesperada una situación: el amor tiene poder para vencer todo esto.

El amor consiste, no en sentir que se ama, sino en querer amar. Cuando se quiere amar, se ama, cuando se quiere amar por encima de todo, se ama por encima de todo. Si ocurre que se cae en una tentación, es porque el amor es demasiado débil, no es que no haya amor. Hay que llorar, arrepentirse y humillarse corno san Pedro. Y también como él decir tres veces: yo te amo, a pesar de mis debilidades y pecados, te amo. En cuanto al amor que Jesús nos tiene, nos lo ha probado tanto como para que creamos en él sin sentirlo. Sentir que lo amamos y que nos ama, sería el cielo; el cielo no es, salvo raras excepciones, para aquí abajo (Carlos de Foucauld)


Hay personas pobres que distribuyen sonrisas. Existen personas que sufren pero nos comunican alegría. Por allí van personas incomprendidas que saben comprendernos. Hay personas que fueron ofendidas y supieron perdonar. Tú y yo conocemos esas personas… y su secreto es amar. Amigo/a, pasa por el mundo desparramando gotitas de amor. 

viernes, 13 de febrero de 2015

HOY...

El perdón unifica la familia



1) Para saber
Una de las causas de mayor conflicto entre los esposos, incluso llegando a propiciar querer el divorcio, es la falta de perdón entre los cónyuges. Cada uno espera que sea el otro quien pida perdón, espera que sea el otro cónyuge quien dé el primer paso y reconozca su culpa. A veces también se da que, incluso, aún en el caso de que uno pida perdón, no se lo concedan: “Cuántas familias divididas por no perdonarse: ¡cuántas familias! Hijos alejados de sus padres, marido y mujer alejados… es tan importante pensar en esto: si yo no perdono no tengo, parece que no tengo derecho parece de ser perdonado o no he entendido qué cosa significa que el Señor me haya perdonado”, indicó el Papa Francisco. 
Luego señaló que todos los cristianos deberían saber perdonar “siempre”. Recordó que Jesús invita a hacerlo “siete veces en un día” si quien nos ha hecho una falta nos los pide arrepentido. Perdonar incluso “setenta veces siete”, significando que ha de ser siempre. Jesús quiere “hacernos entender la importancia del perdón”, porque un cristiano que no es capaz de perdonar, no es cristiano. Hay que aprender a pedir perdón y a saber darlo siempre.

2) Para pensar
En una ocasión presentaron en la televisión a un palestino, cuyos hijos habían muerto "accidentalmente" durante un ataque israelí, y que ahora inauguraba una fundación para promover el entendimiento entre árabes e israelíes. 
Le preguntaron por qué colaboraba y respondió: "Precisamente porque mis hijos están muertos. Ya no tengo ninguna responsabilidad hacia ellos, sino hacia los que viven. Quiero asegurarme de que esto no vuelva a ocurrir. Quiero predicar con el amor y no con el odio".

3) Para vivir
El Papa Francisco nos recuerda que “debemos perdonar, porque somos perdonados. Y esto está en el Padre Nuestro: Jesús nos lo ha enseñado ahí. Y esto no se entiende en la lógica humana que te lleva a no perdonar, a la venganza; te lleva al odio, a la división”.
Por eso los discípulos le pidieron al Señor: ‘Auméntanos la fe’. Y es que solamente con la luz de la fe podemos hacerlo: “De la fe en un Padre misericordioso, de un Hijo que ha dado su vida por nosotros, de un Espíritu que está dentro de nosotros y nos ayuda a crecer, la fe en la Iglesia, la fe en el pueblo de Dios, bautizado, santo. Y esto es un don, la fe es un regalo. Ninguno con los libros, asistiendo a conferencias, puede tener la fe. La fe es un regalo de Dios que te dan y por esto los apóstoles pedían a Jesús: "Auméntanos la fe", concluyó.

Dime, hijo: ¿cómo has correspondido? ¿cómo correspondes?” 
Al igual que los apóstoles, habría que incluir en nuestras oraciones diarias una petición para que el Señor aumente nuestra fe.

jueves, 12 de febrero de 2015

HOY...

AMAR SIN SOMBRAS NI GREY



Hay cierta fascinación por la película 50 sombras de Grey, basada en la novela del mismo nombre. Es el “regalo” de San Valentín que Universal Pictures tiene reservado para nuestra juventud. Muchos acudirán a ver la película por curiosidad o por no decir que no la han visto, contribuyendo así al negocio millonario que mueve el best seller de E.L. James y quedando negativamente afectados por lo que ven.
La historia entre Ana y Christian Grey contiene muchas mentiras sobre el amor y la sexualidad. En primer lugar, Christian, inmensamente rico, se presenta como “la fantasía sexual” más interesante para las mujeres. Pero realmente es una persona gravemente dañada. A los 15 años mantuvo una relación sumisa-dominante con una amiga de su madre, que como afirma, le dejó “perdido y con 50 sombras”. Sus obsesiones, debidas a su pasado como víctima, se tiñen de erotismo (realmente pornografía) para hacer del libro un negocio millonario, cuando en la realidad llevarían a cualquiera a la consulta de un psicólogo. Nos podemos preguntar cuál sería nuestra reacción si hubiese sido Ana la víctima de una relación patológica con un amigo de su padre y se fantasease sobre ello. Los problemas sexuales no son algo “sexy”: son problemas que hacen daño a quienes los sufren y también a quienes fantasean con ellos.
Es paradójico que se esté haciendo un gran esfuerzo para prevenir la violencia en la pareja, especialmente entre los jóvenes (véase la última campaña “Cuéntalo, hay salida a la violencia de género”), y ni siquiera se advierta de las consecuencias de una historia mal escrita y sazonada de erotismo que intenta convertir a la pornografía y la violencia en algo “sexy” y objeto de fantasías sexuales. La gente es libre de ver o no una película que no solo no tiene nada que ver con el amor, sino que disfraza como amor tanto a Grey como a sus sombras personales. Quizás merezca la pena no contribuir al negocio de tanta sombra. Una manera de denunciar la violencia contra la mujer podría ser también el boicot a este tipo de películas. Es poco eficaz hablar de tolerancia cero frente a la violencia contra la mujer si a la vez se hace tanta publicidad sin crítica a una película que convierte dicha violencia en una fantasía sexual, un producto de consumo sexual.

miércoles, 11 de febrero de 2015

HOY... ES

NUESTRA SEÑORA DE LOURDES
DÍA DEL ENFERMO


POR UN ENFERMO

¡Ponlo otra vez, Señor, en pie sobre tu tierra,
y firme, y sonriente, y plácido!
-¡Que no sea este estar tendido, enfermo,
estar tendido ya por siempre!-
¡Levántale, Señor; torna la sangre
justa a su corazón, el claro ver
a sus ojos, el bello hablar
a su boca; devuélvele
la corriente completa
al cauce exhausto de su pensamiento;
ese sentirse a gusto, ese
no sentirse la vida –y darla toda-,
que es vida plena!
¡Ponlo,
Señor, en pie, como me tienes
a mí, como estás Tú!

Juan Ramón Jiménez.

martes, 10 de febrero de 2015

HOY...




“Los niños lloran, hacen ruido, van de una lado para otro…
y a mí me molesta cuando en una iglesia un niño llora
y la gente quiere que se vaya fuera.
No! ¡Es la mejor predicación!
¡El llanto de un niño es la voz de Dios!

¡Nunca, nunca echarles de la iglesia!”


lunes, 9 de febrero de 2015

HOY...

EL ANILLO


El valor de cada anillo depende del amor que une a los esposos. 
Esta anécdota ocurrió en el año 1987, en la zona centro de México. Dos esposos viajaban de regreso a casa. En la carretera, se reventó una llanta y hubo que cambiarla, entre los nervios y las prisas de las circunstancias. 
La esposa escuchó un ruido metálico, pero no le dio mayor importancia. Cuando la nueva llanta estaba en su sitio, el coche se puso nuevamente en camino. 
Tras llegar a Morelia (Michoacán), el esposo descubrió que le faltaba el anillo de bodas 
Ella no tuvo la menor duda: ¡A buscar el anillo! Amaneció el nuevo día, y los esposos recorrieron 400 kilómetros de carretera hasta llegar al lugar del accidente. 
Allí cerca había una escuela. Una persona del lugar les aconsejó que desistieran: seguramente alguno de los muchos niños que pasaban por allí habría visto el anillo y lo habría tomado.
 Los esposos no se resignaron. Gracias a la buena memoria de la esposa, por fin encontraron el anillo. Un anillo que valía mucho, porque esos esposos, que en aquel entonces llevaban 15 años de casados, lo veían como símbolo de un amor llamado a madurar cada día un poco más. 
Desde entonces han pasado casi 20 años. Pero el anillo sigue allí, entre las manos de esos esposos, como señal de un amor bello y fiel. 
En una obrita publicada en 1960, “El taller del orfebre”, Karol Wojtyla habló de la belleza del amor esponsal precisamente a través del anillo. Uno de los protagonistas, el orfebre que vendía anillos a las parejas, era capaz de descubrir el peso y el valor de cada anillo: el mismo valor del amor que reinaba en cada pareja que entraba a su taller. 

Vale la pena recorrer 400 kilómetros para buscar algo que es mucho más que un símbolo. Porque el anillo, para los esposos, indica un proyecto y una aventura, un amor que une y que crece con el paso de los años. Por eso, su presencia en la mano, su brillo continuo y sereno, dice mucho. Especialmente si hay corazones enamorados y frescos, que conservan, a pesar de los golpes de la vida, la ilusión de amar y ser amados para siempre.