EL AMOR NO DEBE NACER EN LA ARENA DE LOS SENTIMIENTOS QUE VAN Y VIENEN, SINO EN LA ROCA DEL AMOR VERDADERO, EL AMOR QUE VIENE DE DIOS

(Papa Francisco)

viernes, 20 de febrero de 2015

HOY...

Globalización de la indiferencia


1) Para saber
Como es tradicional, cada año el Papa envía un mensaje de Cuaresma. Comienza por decirnos que este tiempo es de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero, sobre todo, es un «tiempo de gracia» (2 Co 6,2).

Para el Señor no le somos indiferentes. Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos. Pero ocurre que cuando estamos bien y a gusto, nos olvidamos de los demás, no nos interesan sus problemas y sufrimientos…

Señala el Papa Francisco que esta actitud egoísta, de indiferencia, alcanza hoy una dimensión mundial, hay una “globalización de la indiferencia”, que tenemos que afrontar como cristianos.

2) Para pensar
Recibí la siguiente historia que relata un médico que trabajó en África:

Una noche asistí a una madre en su parto, pero a pesar del esfuerzo, ella falleció dejándonos un pequeño y prematuro bebé y una niña de dos años que lloraba desconsoladamente.

Tuvimos grandes problemas para mantener vivo al bebé, pues no teníamos incubadora. Aunque estábamos en África, por las noches enfriaba. Una enfermera llegó preocupada a decirme que se le rompió la bolsa de agua caliente, ¡era la última! En nuestro pueblo no hay donde reponerla.

Le indiqué que pusiera al bebé cerca del fuego y se acostara junto a él para evitar corrientes de frío: “Tu trabajo es mantener con calor al bebé.”

Al mediodía, fui a orar con los niños del orfanato. Les conté de la bolsa rota, y el peligro que el bebé muriera si se enfriaba. También de su hermanita, que lloraba por su mamá.

Entonces una niña, Ruth, rezó: “Dios, por favor, envíanos una bolsa de agua caliente hoy, mañana será muy tarde, por favor envíala esta tarde. Y también ¿podrías enviarnos una muñeca para su hermanita?”

Yo fui sacudido con su oración. Creía en Dios, pero ¡que hiciera esto! Llevaba casi 4 años en África y nunca había recibido tal ayuda. Además, era improbable que enviaran una bolsa de agua caliente.

A media tarde mientras estaba dando clases a los niños, llegó un paquete grande. Me emocioné y empezamos a desempacar.

Había unos 15 niños viendo. Saqué ropa de colores muy brillantes. Los ojos de los niños se iluminaron. Había vendas para los leprosos… Puse mi mano en la caja y… no lo podía creer. Sí. ¡Una bolsa de agua caliente! Lloré. No había creído que Él lo hiciera.

Ruth me dijo, “Dios también debe haber enviado la muñeca”. Y del fondo de la caja sacó una hermosa muñeca. ¡Sus ojos brillaban, ella nunca dudó! Me preguntó, “¿puedo darle la muñeca a la niña, así sabrá que Jesús sí la ama?” “Por supuesto”, respondí.

Aquel paquete había viajado 5 meses. La enviaron mis compañeros de escuela. Era demasiado… pedí perdón por mi incredulidad. Se cumplió lo dicho por Isaías: “Antes que clamen, Yo responderé” (Is 65,24).

3) Para vivir
Si estamos dispuestos a ayudar a los demás, la mano de Dios no dejará de sentirse, pues Él actuará a través de nosotros. El Papa nos invita a rechazar esa indiferencia que nos entierra en nuestro egoísmo.

Dios no es indiferente, sino que nos ama hasta darnos a su Hijo para nuestra salvación. Eso nos recuerda la Cuaresma: el amor de Dios y la posibilidad de retornar a Él.

jueves, 19 de febrero de 2015

HOY...

EL CABALLO ESCONDIDO


Hay en nuestras vidas hábitos que nos esclavizan e impiden ser la obra maestra que a veces soñamos. Todo es posible con la ayuda del Señor, a pesar de que no sea fácil. Procede con paciencia pues “nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño” (Mark Twain).

Cuentan de un niño que un día entró en el taller de escultura de un vecino, y allí encontró un gran bloque de piedra. A los pocos meses volvió a entrar, y en el mismo sitio encontró la escultura de un caballo. Entonces le preguntó al escultor: —¿Cómo sabías tú que dentro había un caballo? —Ésta es la especialidad del artista: encontrar el caballo (o lo que sea) que hay dentro. Ir quitando toda la piedra que sobra hasta encontrar el caballo.


Sin duda dentro de ti mismo hay una obra de arte que debes sacar a luz con persistente labor. Se trata de ir quitando lo que sobra, lo que impide ser un hombre cabal, un hijo de Dios tal como él lo soñó. “Si todos los años extirpáramos un solo defecto, pronto llegaríamos a ser personas perfectas” (Kempis). El Señor te asiste, pon manos a la obra. 

miércoles, 18 de febrero de 2015

martes, 17 de febrero de 2015

HOY... HUMOR

LECCIÓN DE ANATOMÍA



El siguiente resumen filosófico incursiona en áreas de la medicina poco exploradas y observadas desde un ángulo poco frecuente. Pertenece en parte al maestro César Bruto y algunos acólitos entre los cuales no me encuentro.

Las partes más famosas del cuerpo humano han sido: El Talón de Aquiles, la nariz de Cleopatra, las piernas de la Mistinguette, la palma de Mallorca, el pie de Atleta, la mano de bleque, el ojo del amo, la cara de Piedra, el pelo de zonzo, la Garganta del Diablo, el ojo de la tormenta, la nuez de Adán y alguna otra que no me acuerdo.

César Bruto, experto en el tema, explicaba que el abdomen es la parte situada entre el tórax y la pelvis, de gran utilidad para guardar un montón de órganos que no podrían estar en otro sitio. De la parte de afuera, lo más interesante que tiene el abdomen es el ombligo, que lleva siempre una persona alrededor.

Los cardíacos no son gente de buen corazón y éste es un órgano que cuando suena, para toda la orquesta. Observemos que el corazón trabaja mientras la vesícula se la pasa haciendo cálculos. Pero no se preocupen por el corazón, les va a durar toda la vida.

Sabemos que el hombre que tiene corazón de oro, músculos de acero, voluntad de hierro y pies de plomo, puede especializarse en mineralogía, y al de cabeza de chorlito, cara de perro, vista de lince y estómago de avestruz, le va a resultar conveniente dedicarse a la zoología.

No es fácil saber mucho sobre medicina, más aun considerando la cantidad de órganos que hay, pero nos consta que el que pierde el ojo derecho tiene la mirada siniestra, que los especialistas en enfermedades nerviosas no tienen pacientes, que los dermatólogos van derecho al grano y que si el cerebro fuera tan simple para comprenderlo, nosotros seríamos tan simples que no nos podríamos comprender.

Sin embargo, los no iniciados en el arte de Hipócrates, algo hemos avanzado. No ignoramos que una hemiplejía es grave según del lado que se la mire y que el lugar más seguro para encontrar una mano que nos ayude, es en el extremo de uno de nuestros brazos.

Siempre nos quedan algunas dudas, por ejemplo: ¿Cómo harán los médicos chinos para diagnosticar la ictericia? ¿Cómo se presenta la palidez en los enfermos africanos?

En los últimos tiempos hemos aprendido varias cosas: Las varices son venas que se quieren hacer ver, que la vejez es mejor que estar muerto y que la definición de enfermo terminal puede provenir de terminar mal.

Además un descubrimiento trascendente: todo aquello que el médico no consigue curar se llama virus, que viene a ser el hijo del matrimonio formado por un microbio y la nada.


En definitiva la vida es dura y no dura. Vivamos todos los días como si fuera el último, alguna vez lo será. 

lunes, 16 de febrero de 2015

HOY...

LOS SENTIDOS




Usa tu vista
Para ver la belleza de la vida y para ver el interior de las personas; no la uses para criticar maliciosamente cómo se ven o se visten los demás o para juzgar a las personas sólo por sus apariencias.

Usa tus oídos
Para escuchar a tu prójimo y poder ofrecerle una palabra de aliento, para escuchar los sonidos agradables que te ayudan a olvidar las dificultades y edifican tu interior; no lo uses como un arma o para escuchar cuando se habla mal de los demás.

Usa tu olfato
para percibir el olor de las flores, del perfume y del amor; no lo impregnes con los malos olores como lo son el odio, el egoísmo y la traición.

Usa tu gusto
Para saborear el triunfo de tus metas alcanzadas, de los logros obtenidos con esfuerzo y dedicación; no lo uses para saborear las derrotas de otros.

Usa tu tacto
Para sentir y dar amor para tocar a las personas con tus deseos positivos con tu caridad; no lo uses para pedir injustificadamente.

El sexto sentido

El más importante, es el que nos da la sabiduría para distinguir la diferencia entre los otros sentidos; entre el bien y el mal, entre dar o recibir y entre construir o desmoronar. A veces miramos sin ver, oímos sin escuchar, olemos sin percibir, probamos sin saborear y tocamos superficialmente.

domingo, 15 de febrero de 2015

HOY...EL EVANGELIO

LOS APARTADOS


En el Evangelio que se proclama hoy, de San Marcos 1, 40-45; se nos habla de los excluidos. Hoy como ayer, la sociedad ha apartado a aquellas personas que puedan significar una amenaza o peligro para su seguridad o su orden. En el fondo de esta actitud defensiva está el miedo. El miedo a la delincuencia nos hace poner medidas de control y represión. El miedo a la inseguridad y al terrorismo interior o exterior, nos hace pedir más cárceles y cumplimiento integral de las penas. El miedo a los maltratadores nos hace pedir medidas de alejamiento y protección. El miedo a los manifestantes e indignados nos lleva a hacer leyes mordaza… Y del miedo, surge el rechazo de los mendigos, delincuentes, extranjeros, encarcelados, toxicómanos… A nivel religioso pasa lo mismo y se muestra no sólo en estos rechazos, sino también en el de los homosexuales, madres solteras, prostitutas, transexuales, divorciados, paganos, laicistas.Los leprosos eran también personas apartadas de la sociedad, lo cuenta la primera lectura: “El que haya sido declarado enfermo de lepra, andará harapiento y despeinado, con la barba tapada y gritando: ¡Impuro, impuro! Mientras le dure la lepra, seguirá impuro: vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento” Todos estos miedos y peligros son reales y puede haber razones lógicas en algunas de las medidas no deseadas pero necesarias: la lepra se consideraba que era contagiosa.Pero el evangelio nos sitúa en otra perspectiva, el primer milagro es tocarlo: “Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó”. Para Dios no hay gente impura ni excluida, todos están llamados igualmente a formar parte de su comunidad, ya que ha caducado la antigua división entre puro e impuro. No tengamos miedo, como no lo tuvo Jesús, a poner nuestras manos sobre aquellos que hasta hoy nos han causado repugnancia y rechazo. Jesús ve la realidad desde la óptica del que está al otro lado, desde el excluido, el que vive al margen, detrás de la frontera, de los barrotes o de los muros. La sociedad tiene sus razones para actuar como actúa, pero el amor nos pide romper la lógica normal de nuestros miedos para incorporarlos a la convivencia, recuperar su dignidad y hacer que se sientan aceptados por los demás y, por tanto, por Dios.El segundo milagro es curarlo de su enfermedad física y el tercero integrarlo en la comunidad. A pesar de la prohibición, el leproso se acercó a Jesús, se puso de rodillas a sus pies para pedir ayuda, y dijo con absoluta humildad: “Si quieres, puedes curarme”. Es la oración de un auténtico creyente: Si quieres… Jesús responde: “Quiero: queda limpio”, su palabra es eficaz y transformadora, hace lo que dice. Y lo reintegra a la comunidad: “Para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés”. Es esta, una intervención social modélica, pero sobre todo una intervención de salvación.Jesús le dice: “No se lo digas a nadie. Pero cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones”, provocando lo que temía: de todas parte vendrán a buscar sus milagros, pero sin la fe de aquel hombre. Lo único importante es la de fe, el milagro es algo accidental en la vida cristiana. Cada uno de nosotros también puede tener cierta lepra interior que nos deforma y nos aparta de los hermanos, no somos “los puros”. Querer curarse es la condición para acercarnos a Jesucristo y a toda la comunidad, la oración es simple: Si quieres… puedes limpiarme.No es el miedo sino el amor la fuerza positiva de la Historia, se nos invita a ser alternativa, a no rechazar a nadie, en definitiva a creer en Dios y abrir nuestras puertas y nuestras mentes a todos los marginados del tipo que sean. 

Julio César Rioja, cmf