EL AMOR NO DEBE NACER EN LA ARENA DE LOS SENTIMIENTOS QUE VAN Y VIENEN, SINO EN LA ROCA DEL AMOR VERDADERO, EL AMOR QUE VIENE DE DIOS

(Papa Francisco)

martes, 20 de diciembre de 2016

HOY... APRENDEMOS

Las antífonas de la O


Las antífonas de la O son siete, y la Iglesia las canta con el Magnificat del Oficio de Vísperas desde el día 17 hasta el día 23 de diciembre. Son un llamamiento al Mesías recordando las ansias con que era esperado por todos los pueblos antes de su venida, y, también son, una manifestación del sentimiento con que todos los años, de nuevo, le espera la Iglesia en los días que preceden a la gran solemnidad del Nacimiento del Salvador.

Se llaman así porque todas empiezan en latín con la exclamación «O», en castellano «Oh». También se llaman «antífonas mayores».

Fueron compuestas hacia los siglos VII-VIII, y se puede decir que son un magnífico compendio de la cristología más antigua de la Iglesia, y a la vez, un resumen expresivo de los deseos de salvación de toda la humanidad, tanto del Israel del A.T. como de la Iglesia del N.T.

Son breves oraciones dirigidas a Cristo Jesús, que condensan el espíritu del Adviento y la Navidad. La admiración de la Iglesia ante el misterio de un Dios hecho hombre: «Oh». La comprensión cada vez más profunda de su misterio. Y la súplica urgente: «ven»

Cada antífona empieza por una exclamación, «Oh», seguida de un título mesiánico tomado del A.T., pero entendido con la plenitud del N.T. Es una aclamación a Jesús el Mesías, reconociendo todo lo que representa para nosotros. Y termina siempre con una súplica: «ven» y no tardes más.

17 Diciembre:
Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín y ordenándolo todo con firmeza y suavidad, ¡ven y muéstranos el camino de la salvación!

18 Diciembre:
Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ¡ven a librarnos con el poder de tu brazo!

19 Diciembre:
Oh Renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ante quien los reyes enmudecen y cuyo auxilio imploran las naciones, ¡ven a librarnos, no tardes más!

20 Diciembre:
Oh Llave de David y Cetro de la casa de Israel, que abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir, ¡ven y libra los cautivos que viven en tinieblas y en sombra de muerte!

21 Diciembre:
Oh Sol que naces de lo alto, Resplandor de la Luz Eterna, Sol de justicia, ¡ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte!

22 Diciembre:
Oh Rey de las naciones y Deseado de los pueblos, Piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos uno solo, ¡ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra!

23 Diciembre:
Oh Emmanuel, Rey y Legislador nuestro, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ¡ven a salvarnos, Señor Dios nuestro!

lunes, 19 de diciembre de 2016

HOY...

COMIDA DE NAVIDAD
Sector de Valladolid

El pasado sábado, el Sector de Valladolid de los Equipos de Nuestra Señora celebró la comunitaria comida de navidad. Con una mayoritaria representación de equipistas, así como una nutrida asistencia de peques y jóvenes hijos de los matrimonios que allí se acercaron, se degustaron  las viandas que tan amorosamente se trajeron de los respectivos hogares, que  de forma compartida se fueron degustando generosamente. 
El Equipo del Sector había preparado  con gran esmero el salón del Seminario de la ciudad donde se celebraba el evento y que, una vez más, prestó con todo el cariño su infraestructura para que no faltara nada, por lo que la fraternidad del ENS imperaba por todo el recinto. En los postres y café se charló animadamente sobre los acontecimientos del año y las últimas novedades familiares. 

Por la tarde, se realizó una Oración en la capilla, magníficamente dirigida por César y Lucía, que nos puso a tono con el momento de Adviento que vivimos. Una lectura final de un cuento navideño por parte de Carolina nos hizo reflexionar sobre el significado que para los cristianos tiene la Navidad.

Se terminó rezando el Magnificat con los niños a la cabeza, junto al nuevo cuadro de la Virgen  que desde ahora preside la mencionada capilla, cuya realización ha sido de una monja que ha sabido captar el espíritu mariano. Acabamos deseándonos una FELIZ NAVIDAD entre todos los asistentes. 

Una excelente jornada para finalizar un año intenso. 

domingo, 18 de diciembre de 2016

HOY... EL EVANGELIO (Mt 1, 18-24)

YA LLEGA


María y José, José y María, llenan este domingo, aunque el centro como siempre, sea el Emmanuel, el “Dios con nosotros”. María es la disponible y José el necesario. Por medio de José, Jesús pertenece y entronca, con la gran promesa que Dios ha hecho a su pueblo en Isaías y los profetas. El Mesías será de la estirpe de David y de la estirpe de Abrahán. Dios se va a valer de los dos, que dice el Evangelio, que eran buenas personas y aguardaban la liberación de Israel.
El texto de Mateo, da por tanto una gran importancia a José. Debe estar muy enamorado de María y ante el embarazo “no deseado”, decide no denunciarla, sino repudiarla en secreto. El secreto, en un pueblo tan pequeño iba a durar poco tiempo, quizás por eso, María se fue a prisa a la montaña, a visitar a su prima Isabel, los comentarios no tardarían en comenzar. Las dudas, el debate interior, la calidad interior de José, se muestra ahora: en una sociedad machista y patriarcal, que pone la ley de su parte, él decide dejarla libre en la opción que ha tomado.
Vendrá después el sueño, Dios que le ha invitado a participar en sus planes, también le presta su apoyo. “Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevo a casa a su mujer”. María, ya no será diana de los cuchicheos de sus paisanos y el hijo pasará a ser “el hijo del carpintero”, a los ojos de todos. Poco más nos dicen los Evangelios, a los doce años el niño se pierde, José que lo busca, recibirá aquella respuesta: “estaba en las cosas de mi Padre”. Misión cumplida, no aparece más, la tradición le hizo mayor, o que murió joven, en ningún sitio se habla de su muerte. Silencio, quizás como su mujer, también guardaba todas estas cosas en su corazón.
José nos enseña una cosa muy importante para la vida cristiana, aceptar los planes de Dios, aunque no coincidan con los planes, que tú te has hecho para el futuro, un futuro familiar, incluso afectivo. No es poco su valor en estos tiempos, es el hombre fuerte, que quiere y respeta a su mujer. En Adviento hablamos mucho de María y parece que José se nos queda traspapelado, él tiene en su interior un misterio, sabe quien es el niño y calla, buen ejemplo ante nuestras muchas palabras.
Junto a María y José, hay otro protagonista a la sombra, el Espíritu Santo: “la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo”, en otro lugar se dice: “que la cubrirá con su sombra”. El Adviento, es época propicia para descubrir la presencia del Espíritu en la historia, en la sociedad y en la Iglesia. Es verdad que hay en nuestro mundo signos de desesperanza, de injusticia, pero también hay signos de los tiempos, a los que debemos estar atentos. Hay gentes sencillas, como María y José, que se fían de las promesas, que cambian sus planes de vida y manifiestan la presencia de un Dios cercano a los más necesitados, un “Dios-con-nosotros”.
En nuestras parroquias y en las celebraciones eucarísticas, puede que en estos días se muestre la debilidad, cambiamos la Misa del Gallo por la cena en familia, el día de Navidad y Año Nuevo, nuestros horarios coinciden, con el estar en la cama después de una noche larga. La austeridad de los profetas, o del precursor, no casa bien con nuestras mesas, el espíritu navideño no suele ir más allá, de dar un donativo para los pobres. Somos cada vez menos, claman algunos, y es verdad. Pero eso no quita que: “el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad” y crea nueva vida, en la creación se cernía sobre las aguas, en el seno de María da vida al Salvador y en Pentecostés a la Iglesia.
Julio César Rioja, cmf

sábado, 17 de diciembre de 2016

HOY...

Requisitos para la oración conyugal


Y ante todo, para que pueda hablarse de oración “conyugal”, es necesario que haya cónyuges, matrimonio verdadero, es decir un hombre y una mujer unidos no sólo materialmente, sino espiritualmente -la unión visible será el signo de la unión de sus almas.
Una disposición previa se requiere: que a la hora de la oración cese todo disentimiento, que la paz entre los cónyuges se restablezca, si fuera necesario. En un hogar que ha respondido a nuestra encuesta, los esposos comienzan siempre su plegaria conyugal diciendo tres veces, como el sacerdote en el altar: «Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros; danos la paz.» Y, como el sacerdote y el diácono en la misa solemne, se den ellos también el beso de paz.
Segunda disposición: que marido y mujer renueven su fe en el pacto que Cristo ha establecido con ellos, en su presencia en medio de ellos. Que se den cuenta de que Cristo está impaciente por alabar al Padre por ellos, que se han puesto a su servicio.
Tercera disposición: que escuchen a Cristo, a la vez. ¿Cómo, podrán rezar como Cristo, y en unión de Él, si ante todo no se han esforzado por comprender sus pensamientos, sus sentimientos, sus intenciones para hacerlos suyos y manifestárselos a Dios?
¡Escuchar a Cristo! Esto quiere decir: comenzar la oración por una lectura de la Biblia; luego callarse y meditar juntos. En seguida, buscar el pensamiento del Señor sobre la jornada que ya se escapa y sobre la que viene mañana. Y entonces, y solamente entonces, habiendo ya escuchado y comprendido, hablar a Dios, hablarle espontáneamente, manifestarle pensamientos y sentimientos con la sencillez de un niño que se dirige a sus padres. Será bueno también echar mano de las oraciones litúrgicas, con las cuales desea la Iglesia guiar nuestra oración personal.
 Extracto del libro El Matrimonio ese gran Sacramento, de Henri Caffarel

viernes, 16 de diciembre de 2016

SUTIL DIFERENCIA



EL SER HUMANO ESTÁ CREADO PARA SER FELIZ, LA BÚSQUEDA DE LA PERFECCIÓN ES  UN BUEN CAMINO PARA DESGASTAR ENERGÍAS MUY NECESARIAS PARA DISFRUTAR DE LA FELICIDAD.  NO NOS EQUIVOQUEMOS AL ELEGIR

CyJ

jueves, 15 de diciembre de 2016

HOY... LOS AMIGOS

LA MIEL EN EL FUEGO


Para conservar a un amigo se necesitan tres cosas: honrarlo cuando está presente, valorarlo cuando está ausente y ayudarlo cuando lo necesita. A veces, por irreflexión, los perdemos, porque fallamos en algunos de estos tres requisitos, como en la graciosa anécdota que te presento:

Nasrudín calentaba miel en el fuego, cuando un amigo llegó de improviso. La miel comenzó a hervir y Nasrudin convidó a su visitante. Estaba tan caliente, que el otro se quemó. - ¡Haz algo! - exclamó el amigo. Entonces Nasrudín tomó un gran abanico y lo agitó por encima de la olla... con el propósito de enfriar la miel.


“La amistad es una puerta que se abre, una sonrisa que te alienta, una mirada que te comprende, una lágrima que se une a tu dolor, una palabra que te anima, y una crítica que te mejora. Es un encuentro que te regocija, un favor sin recompensa, y un esperar... sin cansancio”. Valora a tus amigos y acéptalos como son.