EL AMOR NO DEBE NACER EN LA ARENA DE LOS SENTIMIENTOS QUE VAN Y VIENEN, SINO EN LA ROCA DEL AMOR VERDADERO, EL AMOR QUE VIENE DE DIOS

(Papa Francisco)

jueves, 12 de enero de 2017

HOY...

COHERENCIA


Dice san Pablo que Dios quiere que todos los hombres se salven. Dios nos invita a todos al banquete de la gloria eterna. Pero muchos rechazan la invitación, pues prefieren dedicarse a las cosas de este mundo.
¡Qué torpeza! escogen lo caduco y desprecian lo eterno. Es el misterio de la libertad del hombre que puede rechazar la voluntad de Dios.
Este respeto de Dios a la libertad del hombre es un exponente de que Dios no quiere salvarnos a la fuerza. Él nos invita, pero si le rechazamos, nos respeta. Invita va otros. Él ve con pena nuestra torpeza, pero no nos coacciona. Nos ha hecho libres para que seamos nosotros los que elegimos el camino del cielo o del infierno.
Pidamos a Dios que nos dé luz y fuerza para usar bien de nuestra libertad. Que no seamos sordos a su llamamiento, convencidos de que Dios quiere lo mejor para nosotros.
Algunos dicen: «Yo soy católico, pero no practico». Esto es tan absurdo como decir: «Yo soy futbolista, pero jamás he dado una patada a un balón». Hay que ser coherente. Toda ideología supone un compromiso. Quien no cumple, no es católico.

Padre Jorge Loring S.J.

miércoles, 11 de enero de 2017

HOY...

PENSAMIENTOS PARA EL NUEVO AÑO


El año nuevo puede ser un buen momento para…
LIBERACIÓN:
para dejar atrás alguna atadura que no te permite avanzar,
un rencor que sólo te hace mal a ti,
una relación estéril, una creencia limitante.
PERDÓN:
tal vez precises perdonarte algo que te provoque culpa
y no te permite acceder a la felicidad que mereces.
O necesites perdonar a alguien
que sabes que no quiso hacerte daño,
pero tomó una decisión equivocada en algún momento.
ACERCAMIENTO:
si estás lejos de alguien que quieres
y por alguna razón no te has comunicado en los últimos tiempos,
envía un mail, un mensaje de texto, llama por teléfono…
la palabra de alguien querido a quien extrañamos
es un puente hacia una sonrisa del corazón.
HUMILDAD:
si el orgullo o alguna otra razón
te cegaron al tomar alguna resolución,
o no te permitieron ver lo que realmente sucedía
y sientes que estuviste mal,
qué mejor oportunidad para reconocer que somos humanos,
que todos nos equivocamos,
y aunque intentemos hacer las cosas lo mejor posible,
no podemos controlar todo lo que sucede… sólo nuestras intenciones.
CONCRECIONES:
¿y si decides hacer eso que has estado posponiendo
y te agradaría mucho llevar a cabo?
Si te lo propones, este año,

seguramente encontrarás el tiempo para hacerlo.

martes, 10 de enero de 2017

lunes, 9 de enero de 2017

HOY...

MARÍA


El Espíritu de Dios condujo a María a través de las promesas del Antiguo Testamento, a la realidad de la redención. La iluminó para comprender, desde la fe, la historia y las profecías del pueblo de Israel. Proclamó y celebró, en el Magníficat, la misericordia de Dios hacia los humildes y los pobres y exaltó la fidelidad de Dios a las promesas hechas a los Patriarcas. Por eso la Iglesia la llama “Reina de los profetas”.
Como María, el cristiano que se deja conducir por las mociones del Espíritu Santo y dirigir por sus luces llegará a una eminente santidad y la luz de la fe lo iluminará para conocer las cosas de Dios y gustar de ellas.
El Espíritu Santo obró en María la mayor obra humana y divina: la encarnación del Hijo de Dios. También en nosotros, por medio de María, obra la maravilla de nuestra santificación.
No hay alabanza digna de ti, Virgen inmaculada, porque en tu seno has llevado al que ni el cielo puede contener.

* P. Alfonso Milagro

domingo, 8 de enero de 2017

HOY... EL EVANGELIO (Mt 3, 13-17)

SACRAMENTOS

*
La liturgia, nos invita una vez más a recordar nuestro bautismo. La verdad, que es el primer sacramento y por el cual accedemos a la Iglesia, pero quizás, sea del que somos menos conscientes y no sólo porque lo recibimos de niños. El bautismo de Jesús no es una anécdota más en su vida, en este momento está presente toda la Santísima Trinidad: el Padre que habla desde el cielo, el Espíritu Santo en forma de paloma, que se posa sobre el “predilecto”. Está claro, que es el elegido para una misión específica, y nosotros: ¿no debemos pensar que nuestro bautismo es un proceso que nos compromete a seguir al Hijo?
A partir del bautismo, de esta presentación en público, comienza Jesús sus obras y palabras, del mismo modo, nosotros al ser bautizados, somos elegidos para ser miembros de su pueblo y mensajeros del Evangelio. Bautizarse es recibir la fuerza del Espíritu, como dice Pedro en la segunda lectura de los Hechos de los Apóstoles: “Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios por la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con él”. Esa fuerza nos llevará a cumplir la primera lectura de Isaías: “Yo, el Señor, te he llamado con justicia. Para que abras los ojos a los ciegos, saques a los cautivos de la prisión y de la misma mazmorra a los que habitan en las tinieblas”.
Estar bautizado exige asumir una misión y una identidad, ésta no se puede adquirir cuando se es niño, por eso necesita un acompañamiento, durante las diversas etapas de la vida. Hasta hoy los sacramentos del Bautismo, Eucaristía y Confirmación (que son los de la iniciación cristiana), se recibían en un contexto de una vida familiar orientada a la fe y sostenida por un recorrido catequético de preparación. Ahora en cambio, hay familias que no piden el bautismo para sus niños; chicos bautizados, que no acuden a los demás sacramentos de la iniciación; y si acceden, desertan de la Misa Dominical después de la comunión, lo mismo vale, para los que desaparecen de la vida eclesial, después de haber recibido el sacramento de la Confirmación. Se trata de una crisis seria en la iniciación, que impone un replanteamiento de la pastoral ordinaria.
Desde hace tiempo en nuestras parroquias, hemos tratado de “iniciar en los sacramentos”, con un considerable esfuerzo, gasto de energías y buena voluntad. Quizás, deberíamos empezar más decididamente; “a iniciar a través y desde los sacramentos”. Dejar de gastar tantas fuerzas en él durante la preparación o hacerlo de otra manera y sobre todo, potenciar el después. Se necesita una perspectiva catecumenal, que incluya a padres, hijos y catequistas. Un camino que se desarrolla en etapas, con recorridos diferenciados e integrados y que comienza en el momento del bautismo (pre-bautismales). Basado en el conocer, celebrar y vivir, con un acento especial en el servicio a los pobres y el compromiso en la realidad.
Es preciso, por tanto, valorar los momentos, (todos, no sólo los que pertenecen a la vida comunitaria), en los que la parroquia, se pone en contacto con el mundo alejado, despistado e incapaz de dar nombre a la propia búsqueda. Es tiempo de ir (Mc 3, 14-15). Jesús piensa en la comunidad, en función de la misión y no al revés, y es en el bautismo donde comienza su misión. Debemos en nuestra Iglesia, recobrar la importancia del bautismo, que es el ingreso en un horizonte nuevo de la vida, no en un club, sino en una casa, en un hogar, el de Dios, el nuestro. El bautismo es la declaración de hijos o mejor dicho, de que Dios es Padre.
Julio César Rioja, cmf

sábado, 7 de enero de 2017

HOY...

VOLAR


Desplegar las alas es el secreto de vivir. Sin miedos, sin dudas allí, frente a todo, frente a un paisaje conocido o desconocido. Abrir las alas y volar...
Y ahora, al iniciar un nuevo año, es el momento de abrir las alas al máximo...
Disfrutemos del viaje de la vida. No nos detengamos ante los obstáculos al contrario pasemos por ellos sintiéndonos fuertes, comprendiendo que el horizonte es la meta, que Dios va con nosotros y que ese vuelo es sinónimo de libertad. Como en los sueños, como en esos momentos mágicos en que la mente nos lleva a un mundo desconocido y maravilloso, como en esos instantes en que sólo nos dejamos llevar sin ofrecer resistencia...

Está en nosotros el secreto de tener esa fuerza, sólo debemos confiar en Dios y aprender a volar…