EL AMOR NO DEBE NACER EN LA ARENA DE LOS SENTIMIENTOS QUE VAN Y VIENEN, SINO EN LA ROCA DEL AMOR VERDADERO, EL AMOR QUE VIENE DE DIOS

(Papa Francisco)

miércoles, 20 de agosto de 2014

HOY...

LA LUCIÉRNAGA Y LA ARAÑA


 



No envidies a los poderosos, o a las estrellas o astros del cine, del deporte, o de la vida social. La envidia es como un resentimiento irracional causado por desear el bien ajeno, un disgusto oscuro que provoca la elevada posición de una persona. Detrás de la envidia hay una incapacidad de reconocer en paz los propios límites y carencias. 

Una luciérnaga, entre los yuyos, brillaba, y esta luz ofuscaba a las arañas escondidas en sus rincones obscuros. Tácitamente se coaligaron las envidiosas para siquiera tapar, ya que no la podían apagar, esa lámpara molesta. Sin ruido, la fueron envolviendo poco a poco con tantas y tan espesas telas, que, aunque siguiese prendida, no podían sus rayos traspasar el velo, y que para todos quedó como si no existiera. El silencio suele ser a veces arma tan malévola como la maledicencia.
 Daireaux.

El envidioso no percibe que su infelicidad no proviene de lo que no tiene, sino de la falta de aprecio por lo que sí posee. Hay además una falta de compromiso y responsabilidad con la propia vida, porque el celoso, pendiente de la vida de otros, no asume la propia con sus fortalezas y posibilidades reales. 

martes, 19 de agosto de 2014

HOY... PENSAMOS

ESTAR AL DÍA



Una vez que hemos logrado que, las redes sociales,  estas nuevas formas de comunicación formen parte de nuestra vida diaria, conviene hablar un poco sobre cómo dejar una huella cristiana en cada una de ellas.

Evangelizar en mucho más que compartir videos, frases, enlaces o imágenes. Es más que defender a la Iglesia y al cristianismo. Es más que estar siempre diseñando actividades que generen expectación cristiana en las redes. La verdadera evangelización empieza con el encuentro entre dos personas: evangelizados y evangelizado, por lo que la forma en que propiciamos ese encuentro es especialmente importante. Aquí van algunos consejos que espero que sean útiles:

1.- Cada vez que participemos en cualquier actividad de la red, tratemos de ofrecer contenidos u opiniones de calidad. No se trata de decir únicamente lo que se piensa, sino de sustentarlo y adecuarlo al entorno donde intervenimos.

2.- Escribir en positivo y de forma personal. Se trata de tener una actitud afectivamente positiva que propicie el encuentro.

3.- El evangelizador debe ser consciente que el evangelizado le va a enseñar muchas cosas y por lo tanto, debe respetar y valorar todo lo que nos comunique.

4.- Dejar comentarios en los lugares donde creamos que nuestras intervenciones serán enriquecedoras. No en todos lo lugares en conveniente dejar rastro de nuestro paso, pero donde lo hagamos, debemos de intentar enriquecerlo con conocimiento y afectividad.

5.- Manda sugerencias a los sitios y autores de páginas web, blogs, periódicos digitales, etc. No está mal dar ánimos y compartir impresiones con quienes trabajan solo por "amor al arte" en la red. Crear lazos de afecto y concordia es siempre positivo para todos.

6.- Haz llegar a los demás tus reflexiones de forma lo más clara y completa posible. Casi siempre conviene tardar un poco en contestar, pero hacerlo de forma que no se deje espacio a las interpretaciones personales

7.- Intenta presuponer la buena intención de tu interlocutor. Si en un diálogo lees algo que crees que es un ataque, piensa que la mayoría de las veces la sensación de ataque se debe a que nuestro interlocutor no ha sabido explicarse. Al contestar no busques el enfrentamiento directo. En todo caso, la mejor táctica es remarcar lo positivo que podamos encontrar, al mismo tiempo que matizamos lo que te parece incorrecto o inadecuado.

8.- Comparte lo que has aprendido evangelizando, con los demás evangelizadores en las redes. La unión hace la fuerza y cuando dos o más reunimos en nombre de Cristo, Él está entre nosotros.


Autor: Néstor Mora

lunes, 18 de agosto de 2014

HOY... REFLEXIONAMOS

TENER CALMA




En la sociedad en la que vivimos es cada vez más común sentirse triste, desilusionado, cansado. Sentimos que hemos de cambiar algo para poder seguir adelante. Quizás, sea necesario ese cambio, y, quizás, el más importante sea empezar a creer en nosotros mismos. Si lo logramos, es posible que recuperemos la alegría de vivir, de soñar, de amar, de ser feliz.
Estaría bien que cada noche antes de dormir, con la cabeza sobre la almohada, cerremos los ojos y nos demos unos minutos para pensar: "Abrázate a ti mismo como eres. Tú debes ser lo que eres. Lo que deberías ser no es importante. Quien quiera que seas, tú eres único."

¿Cuántas veces te preocupaste el día de hoy? ¿Cuánta tensión acumulaste y cuántas emociones viviste?  ¿Miedos? Tu actitud estuvo incierta y hasta pensaste en que te hacía falta más... ¿más fuerzas? ¿más confianza? ¿más soluciones? ¿más cosas? Detente un momento y cálmate. Serena tu mente. Detén los pensamientos. Ellos no son tú. Pon atención a tu alrededor y observa algo que te llame la atención. Si tienes una flor ve y mírala. Si tienes una mascota ve y abrázala. Al distraer tus pensamientos y colocar tu atención en otro lugar habrás calmado tu mente. Al abrazar habrás relajado tensiones. ¿Hiciste la prueba de abrazarte? Hazlo. Cada momento que vives es precioso. Así que antes de comenzar a preocuparte, reflexiona y ocúpate. Hay un momento dulce y bello esperándote un poco más allá del puente. Avanza... Tú puedes, y recuerda: "Solo hay tiempo para amar...." 

domingo, 17 de agosto de 2014

HOY...

BIENAVENTURANZAS DE LA FE



   Felices quienes han aprendido que la fe no es solo creer lo que no se ve, sino lo que queremos que sea, lo que necesitamos que permanezca.

   Felices quienes se fían de los demás, quienes perdonan, quienes creen en la potencialidad, el cambio, el resurgir de las personas.

   Felices quienes se asoman a la ventana de la confianza absoluta, porque nunca se verán defraudados.

   Felices quienes buscan las certezas básicas para caminar, pero a la vez se dejan sorprender por lo inaudito, lo insospechado, lo desconcertante.

   Felices quienes acompañan la fe absoluta en el hombre y la mujer con la fe profunda en el Misterio: habrán alcanzado la unidad del pensamiento creador de Dios.

   Felices quienes no pueden separar la fe del amor más intenso y vital por los desvalidos: solo entonces la fe será verdadera, madura y liberadora.

   Felices quienes alumbran siempre su fe con la llama pequeña, luminosa y permanente de la esperanza; la una sin la otra se apaga y se extingue.

   Felices quienes creen en sí mismos y se esfuerzan por mejorar, crecer interiormente y caminar felices junto a los demás. Su fe habrá alcanzado por fin la unidad con su corazón.

sábado, 16 de agosto de 2014

HOY.. MEDITAMOS

DIOS Y EL SILENCIO



No temas al silencio. El silencio vitalizará tu mente y tu sistema nervioso, y dotará de solidez y fuerza expresiva a tus palabras cuando salgas de tus treguas de mutismo y vuelvas a hablar. No es que la relación social sea mala, pero a veces nos metemos y enredamos demasiado en el ajetreo y la palabrería del mundo. Regálate baños de soledad y silencio.

Necesitamos encontrar a Dios y no lo hallamos en medio del ruido y de la agitación. Dios es amigo del silencio. Miren cómo la naturaleza empuja hacia el silencio. Miren cómo las estrellas, la luna, el sol se mueven en silencio. ¿Nuestra misión no consiste en dar a Dios a los pobres sin techo? No a un Dios muerto sino a un Dios vivo, que ama. Cuanto más recibimos en el silencio de la oración, tanto más entregaremos en nuestra actividad. Necesitamos el silencio para mover a las personas. Lo importante no es lo que decimos nosotros, sino lo que Dios nos dice, y lo que dice a través de nosotros (Teresa de Calcuta).


El cardenal Carlos Martini, arzobispo de Milán, cuyos libros se vendían como pan caliente, escribió: “Aun en la vida cotidiana más afanosa y complicada, estoy seguro que es posible reservarse algunos momentos de silencio, si lo deseamos de verdad, para retomar la conciencia de sí mismo y mirar desde ahí alrededor”. ¡Advertencia muy sabia! 

viernes, 15 de agosto de 2014

HOY ES...

FIESTA DE LA ASUNCIÓN



Como una planta del albahaca en su maceta, se alza en mitad de agosto la fiesta de la Asunción de maría en los cielos. Fiesta muy tradicional en todos nuestros pueblos y en muchos de ellos sus fiestas patronales.
El Concilio Vaticano II, haciéndose eco de la definición dogmática, explica el contenido de aquel hecho. "La Virgen, preservada inmune de toda mancha de culpa original, terminada sus carrera de vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial y fue ensalzada por el Señor como Reina universal".
Pablo VI, en sus exhortación apostólica sobre el culto de María, ampliaba el horizonte, de suerte que la luz del misterio nos alcanzaba a todos.
Nos recordaba el Papa que "la solemnidad del 15 de agosto es la fiesta del destino de la plenitud y bienaventuranza de María, de la glorificación de su alma inmaculada y de su cuerpo virginal; una fiesta que propone la Iglesia y a la humanidad la imagen viva y consoladora prenda del cumplimiento de la esperanza final, pues esa glorificación plena es el destino de aquellos que Cristo ha hecho hermanos". Para todos nosotros está hecha esa glorificación.