EL AMOR NO DEBE NACER EN LA ARENA DE LOS SENTIMIENTOS QUE VAN Y VIENEN, SINO EN LA ROCA DEL AMOR VERDADERO, EL AMOR QUE VIENE DE DIOS

(Papa Francisco)

lunes, 9 de septiembre de 2013

HOY

LAS DOS ALFORJAS



En la base de tu crecimiento armónico como persona está el conocimiento de ti mismo, de tus fortalezas y debilidades. Con un ojo en tus virtudes para conservarlas y darles brillo, y con el otro ojo en tus fragilidades para neutralizarlas, afronta con esperanza y firmeza esa labor cotidiana de llegar a realizar el proyecto de Dios sobre tu vida. Una fábula sobre este tema.

Según una fábula, Zeus colocó dos alforjas a cada ser humano: una sobre el pecho y otra, atrás a la espalda. Los hombres, sin excepción, han puesto en la alforja que está a la vista los defectos de las personas conocidas, mientras los defectos propios en la alforja que tienen en la espalda. Por eso somos expertos en debilidades ajenas, y analfabetos en las propias fallas.


El conocimiento de ti mismo es llave de sabiduría, porque desde tu realidad personal puedes crecer y superarte. Epitecto, filósofo griego, escribió que “La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos, la cosa más fácil, hablar mal de los demás”. Conocerte es encontrarte con tus límites y también con tus logros y fortalezas. Ten un tiempo para evaluarte. 

domingo, 8 de septiembre de 2013

HOY...

EVANGELIO 


REALISMO RESPONSABLE

          En la lectura evangélica de hoy, narrada por Lucas 14:25-33, los ejemplos que emplea Jesús son muy diferentes, pero su enseñanza es la misma: el que emprende un proyecto importante de manera temeraria, sin examinar antes si tiene medios y fuerzas para lograr lo que pretende, corre el riesgo de terminar fracasando.
          Ningún labrador se pone a construir una torre para proteger sus viñas, sin tomarse antes un tiempo para calcular si podrá concluirla con éxito, no sea que la obra quede inacabada, provocando las burlas de los vecinos. Ningún rey se decide a entrar en combate con un adversario poderoso, sin antes analizar si aquella batalla puede terminar en victoria o será un suicidio.
          A primera vista, puede parecer que Jesús está invitando a un comportamiento prudente y precavido, muy alejado de la audacia con que habla de ordinario a los suyos. Nada más lejos de la realidad. La misión que quiere encomendar a los suyos es tan importante que nadie ha de comprometerse en ella de forma inconsciente, temeraria o presuntuosa.
          Su advertencia cobra gran actualidad en estos momentos críticos y decisivos para el futuro de nuestra fe. Jesús llama, antes que nada, a la reflexión madura: los dos protagonistas de las parábolas «se sientan» a reflexionar. Sería una grave irresponsabilidad vivir hoy como discípulos de Jesús, que no saben lo que quieren, ni a dónde pretenden llegar, ni con qué medios han de trabajar
          ¿Cuándo nos vamos a sentar para aunar fuerzas, reflexionar juntos y buscar entre todos el camino que hemos de seguir? ¿No necesitamos dedicar más tiempo, más escucha del evangelio y más meditación para descubrir llamadas, despertar carismas y cultivar un estilo renovado de seguimiento a Jesús?
          Jesús llama también al realismo. Estamos viviendo un cambio sociocultural sin precedentes. ¿Es posible contagiar la fe en este mundo nuevo que está naciendo, sin conocerlo bien y sin comprenderlo desde dentro? ¿Es posible facilitar el acceso al Evangelio ignorando el pensamiento, los sentimientos y el lenguaje de los hombres y mujeres de nuestro tiempo? ¿No es un error responder a los retos de hoy con estrategias de ayer?

          Sería una temeridad en estos momentos actuar de manera inconsciente y ciega. Nos expondríamos al fracaso, la frustración y hasta el ridículo. Según la parábola, la  "torre inacabada" no hace sino provocar las burlas de la gente hacia su constructor. No hemos de olvidar el lenguaje realista y humilde de Jesús que invita a sus discípulos a ser "fermento" en medio del pueblo o puñado de "sal" que pone sabor nuevo a la vida de las gentes.

sábado, 7 de septiembre de 2013

HOY HABLAMOS DE...

EL MATRIMONIO



El matrimonio es una gran aventura, si es que tienes el valor y el suficiente amor para vivirla, si tienes un corazón puro para entregarte por completo, la tenacidad para llegar al final, elegir cada momento hacer feliz al otro, negándote a tus gustos y preferencias, muchas veces dejando a un lado el cansancio, pero con el deseo ferviente de ver sonreír y disfrutar al otro.

Esa aventura es como subirme a un barco que comienza a navegar sin un destino claro para mí, algunas veces podré tomar el timón y llevarlo por el camino de mis decisiones, otras no será posible porque habrá tormentas que me dejan a la deriva y no está en mis manos manejarlo, pero corro el riesgo que es como volver a empezar, volver a respirar, porque se ha calmado la tempestad, vuelvo con gran ímpetu y emoción porque no voy solo: la persona que más amo está a mi lado, siento su voz cálida que me alienta, voy despertando a una nueva vida, poco a poco me voy acoplando, miro con cierta inquietud por saber qué sigue, voy en ese camino que con libertad escogí a pesar de no tener la certeza de qué va a suceder, y voy encontrando cosas maravillosas. Los paisajes son muy bellos, aunque a veces no lo son tanto: hay gozo, hay llanto, hay muchos cambios y mi destino.... no lo sé, pero de lo que estoy seguro es de que amo y mi decisión de continuar juntos por donde nos lleve el navío hasta el final de esta aventura llamada matrimonio es firme, porque contigo me siento seguro. Veo en el horizonte una luz resplandeciente que nos guía durante el día y por las noches un gran faro que nos lleva a puerto seguro. 

Durante esta travesía han subido a bordo otras personitas (los hijos) que nos van ayudando a unirnos más y comparten con nosotros ésta hermosa aventura que cada vez es más motivante, más interesante, porque seguimos descubriendo cosas bellas y superando obstáculos.

Señor: gracias por ponernos en el mismo camino, queremos que seas Tú el capitán de este barco y que con tu amor nos sigas guiando.

viernes, 6 de septiembre de 2013

HOY FELICITAMOS A ...

JESÚS MANUEL HERREROS
25 AÑOS DE SACERDOCIO


El pasado miércoles 4 de septiembre se celebró en la iglesia de la localidad de Villamuriel de Cerrato, en Palencia, con un templo abarrotado, las bodas de plata sacerdotales de nuestro amigo D. Jesús Manuel Herreros Recio, hasta el pasado curso Consiliario del Equipo Regional del Sector y Consiliario de los ENS en Palencia. 


En una emotiva ceremonia y acompañado por una nutrida representación de compañeros sacerdotes, de su familia (su madre estaba feliz y muy emocionada) y  con una gran  multitud de amigos, con una mayoría importante de gente joven, durante la homilía repasó los lugares en los que ejerció su labor durante estos 25 años, dando gracias por todas las personas que pasaron por su vida y el legado que le dejaron. Se presentó un montaje informático en el cual se pudo observar el camino que ha realizado.
Mención especial merece el coro de Cámara que acompañó la celebración y al cual pertenece el propio Jesús Manuel, que supo dar al acto la dimensión musical adecuada y que al final de la Eucaristía, se lanzaron a un repertorio de música, incluido el Godspel. Todo terminó con un  ágape, donde pudimos gozar en camaradería los asistentes a la ceremonia. 
Los que hemos trabajo junto a Jesús Manuel sabemos perfectamente de su dedicación al trabajo que se necesite (su agenda está repleta)  así como de la alegría, claridad y sencillez que utiliza a la hora de transmitir el mensaje evangélico. 
Desde este blog queremos dar nuestra más cordial enhorabuena  a Jesús Manuel y esperamos seguir junto a él en el caminar diario.

¡¡¡ FELICIDADES  CHUSMA !!!

jueves, 5 de septiembre de 2013

HOY HABLAMOS DE...

UN ACTO DE CARIDAD


La máxima del Cura de Ars, Jean Maria Vianney era: "el mayor acto de caridad, hacia el prójimo, es salvar su alma del infierno" tiene un valor universal, hacia cualquiera que sea nuestro prójimo y como tal debemos siempre practicarla y tenerla muy presente; pero adquiere una singular significación e importancia con nuestros hijos, que hemos recibido de Dios para poblar la Casa del Padre y no para hacerlos reos de la condenación eterna.

El primer acto de amor sobrenatural que debes a tus hijos es bautizarlos cuanto antes, para que se conviertan en hijos de Dios y miembros de su Iglesia.

Edúcalos en el amor a Dios, instrúyelos constantemente -no sólo para la primera comunión- en la fe y la moral católica, guíalos para que practiquen frecuentemente los sacramentos (confesión y comunión), cuida lo que ven (cine, TV, internet, revistas, libros, etc.) y supervisa que tengan buenas amistades. Acostúmbralos a orar diariamente (al despertar, en las comidas, el rosario y al dormir), enséñales a hacer un examen diario de conciencia y su respectivo acto de contrición perfecta. Indúcelos a practicar deportes y aficiones positivas, educa sus buenos sentimientos, ámalos mucho, pero no los consientas ni los sobreprotejas. Obsérvalos y atiende sus problemas y necesidades pero sé objetivo(a) para conocer y analizar sus defectos. Siembra virtudes en sus corazones (combate particularmente el egoísmo, el orgullo, la lujuria y la deshonestidad). Fórmalos en la virtud del pudor en sus costumbres, vestimenta y diversiones. Recuerda que la educación no consiste en que sólo cumplan reglas y disposiciones cuando son vistos sino, fundamentalmente, que adquieran convicciones para toda su vida, para ello es indispensable predicar con el ejemplo y orar constantemente por ellos. El máximo acto de amor es que los lleves y dirijas hacia el cielo. La educación y formación integral de los hijos requieren un complejo programa que no puede estar siendo improvisado diariamente. ¡Cuántos padres inconscientes pierden de vista todo esto para sólo avocarse a las necesidades físicas y materiales de su prole, descuidando su alma y poniendo en gravísimo peligro su salvación!

Recuerda que la mayor caridad es salvar almas del infierno y llevarlas a Dios. ¡Practiquemos este verdadero amor con todos, pero primero que nada con nuestros propios hijos!


miércoles, 4 de septiembre de 2013

HOY HABLAMOS DE...

LOS TALENTOS



Hay una realidad indiscutible, normal y prevista por Dios con un designio de amor: los talentos han sido distribuidos en forma desigual. ¿No te parece que es con el fin de hacernos crecer en el amor y el servicio complementándonos, ayudándonos, intercambiando los dones, integrándonos a la familia humana? Dedícate, pues, a desarrollar y ofrecer tus propias habilidades

Apeles, ilustre pintor griego, se mostraba muy severo para consigo mismo; lejos de ofenderse por las críticas, las provocaba él mismo. Se cuenta que a veces exponía públicamente sus cuadros, ocultándose detrás del lienzo para oír las observaciones de unos y otros. Un día criticó un zapatero la sandalia de uno de los personajes, y Apeles enmendó el error. Al día siguiente se atrevió el mismo artesano a criticar otras partes del cuadro. Salió entonces el artista de su escondite y le dijo «Zapatero, no pases del zapato» (Larousse).


Si te sientes pobre, con un solo talento y hasta sin ninguno, piensa que todos poseemos el más grande de los talentos: el talento del amor. ¿Quién, si se lo propone, no puede dar amor? Éste es nuestro mayor capital: la capacidad de brindar amor, porque como enseña san Pablo “si no tengo amor, nada soy”. Y no olvides que eres un ser especial, único, irrepetible.